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sábado, 14 de mayo de 2011

MUJERES AL PODER (Potiche)


Querido lector.
Acabo de iniciar un viaje en el tiempo a finales de la década del 70. Se me ocurrió que es la única manera de explicarle cómo ver esta película. Ahí me encontré con el cine de Claude Lelouch y sus comediejas. O mejor dicho, su forma de entender el humor en ese momento.
Es mas, si usted no está dispuesto a hacer ese viaje, difícilmente pueda encontrar algo de valor en esta película.
Depardieu y Denueve. Nada de nada
Porque Mujeres al Poder tiene la impronta de ese tipo de humor en todo sentido. Estética, diálogos, situaciones y varios etcéteras más.
Me refiero al género de comedia inocentona y naive que visto hoy resulta anacrónico. Si no fuera porque es un hecho, dudaría de que esto se filmara el año pasado. Más bien parece que se hizo en 1977 y se estrenó en 2011. En este sentido hay que darle la derecha a François Ozon porque él mismo se encarga de aclarar que siempre tuvo la intención de hacer con esta película lo que hizo. Entonces…

Entonces…

Déjeme aclarar las ideas…

Ahí va:

Según quién la vea, Mujeres al Poder es ridícula o es entrañable.

Ahí está. Yo sabía que si me tomaba un par de minutos llegaba a la conclusión. Sucede que dentro de lo que se cuenta en la película, los temas se van mezclando entre una reivindicación de la lucha de la mujer por ocupar el lugar que hoy tiene y la comedia de enredos. Veamos:

El final de la década del 70 tuvo un apogeo del movimiento de la liberación de la mujer. En este contexto, Suzanne (Catherine Denueve) representa todo aquello de lo que la mujer quería liberarse. El sometimiento, la resignación, la esclavitud y todo lo que implicaba el subyugo al poder masculino. Robert , su marido (Fabrice Luchini) se considera buen padre, buen proveedor (viven muy bien) y poderoso por ser el gerente de la fábrica de paraguas que manejaba su difunto suegro.
Ardía Paris en esa época en la que los gremios recobraban fuerzas y la batalla por mejores sueldos se libraba día a día. Robert odia todo lo que signifique socialismo o sea que no le viene nada bien que Maurice Babin (Gerard Depardieu) sea diputado socialista y promueva la huelga que los trabajadores están haciendo en la fábrica mientras hace campaña para que lo reelijan.
No es mi opinión. Es lo que muestra la película literalmente hablando.

Por eso resulta bastante confuso que dentro de este contexto se arme una comedia de enredos que no tienen nada que ver con el subtexto del guión y que peor aún, la cuestión se resuelva de una manera en la que la liberación de la mujer se lleve a cabo merced a que Suzanne debe hacerse cargo de la dirección de la empresa; no su capacidad de liderazgo o su inteligencia; sino a partir de un ataque de stress de su marido. Digamos: para ella los reclamos de los trabajadores son justos, porque se lo dice su hijo (que  parece salido de La Tribu Brady), la secretaria (amante) de su marido y el diputado Babin con quien tuvo una aventura pre matrimonial (entre otras tantas) de la que quedaron algunas secuelas –la escena de Depardieu y Denueve en la boite tiene tanto gusto como un pollo hervido-
De hecho hasta me pareció de dudoso gusto el crecimiento del personaje en semejante propuesta.
Para confundir un poco mas, François Ozon mete en su guión varias situaciones que están lejos de aportar demasiado más que una excusa para el gag obvio por lo cual vuelvo al principio. Yo no sé cuantas lecturas se podían hacer de una comedia de este tipo en la época de pleno apogeo de la música disco. Sí sé que el contexto en el que se planteaba todo, no era tan pretencioso.

Párrafo aparte para el vestuario de Pascaline Chavanne que, sin importarle nada de lo que el guión cuenta, tiene un estudio meticuloso de la moda de la época. Brilla por sí mismo al igual que la selección de temas que suenan.

A lo mejor estoy hilando muy fino para algo que no merece tanta observación, pero si este fuera un homenaje a la comedia liviana, Mujeres Al Poder tiene demasiada manteca.   

MUJERES AL PODER
Potiche (FRANCIA, 2010)

Dirección: François Ozon

Guión: François Ozon (basado en una obra de Jean-Pierre Grédy y Pierre Barillet)

Montaje: Laure Gardette

Fotografía: Yorick Le Saux

Música: Philippe Rombe

Vestuario: Pascaline Chavanne

Reparto: Catherine Renueve, Gerard Depardieu, Fabrice Luchini, Karin Virad, Judith Godrèche, Jérémie Reñiré, Sergi Lopez, Evelyne Dandry y elenco.


jueves, 28 de abril de 2011

MIS TARDES CON MARGUERITTE

No hay nada que hacerle, cuando una historia esta bien contada, pero además tiene el poder de transmitir, emocionar y por qué no, enseñar; a uno no le queda mas que rendirse a los pies del talento.

Depardieu y Casadesus. Talento puro al servico del arte
Me pregunto a veces, ¿Cómo algo chiquito puede ser tan grande o cómo algo sencillo puede apuntar tan bien a nuestras complejidades? Este tipo de películas parecen surgir cada tanto para demostrar cuan simple es hacer cine cuando se tienen una historia y solidez narrativa para contarla. Ya tuvimos un ejemplo hermoso este año con el estreno de Un Feriado Particular de Gianni Di Gregorio

El film Mis tardes con Margueritte es eso. Es hacer simple lo que puede ser complicado y en esto tiene mucho que ver el director Jean Becker, veterano contador de historias y que en este caso también es el guionista a partir de un libro que, por supuesto, intentaré conseguir para disfrutarlo también.

Germain (Gerard Depardieu) es un hombre tosco, casi analfabeto y nada relacionado con las artes. Y está a propósito mostrado así. Inserto en la sociedad, pero en el lugar intelectual mas primitivo. Para él la vida es una constante rutina entre Anette (Sophie Guillemin) su novia con la que no avanza, su trabajo de albañil, y su huerto al costado de la casa en la que vive con su madre Stéphanie (Mélanie Bernier), cuya relación está estancada en el tiempo con algunos recuerdos de cómo padeció su niñez y el presente en el que ve marchitar su corazón (en tanto, capacidad de sentir) inevitablemente.
En este contexto (y en un banco de plaza) conoce a Margueritte (Gisèle Casadesus), una anciana que va del geriátrico a la plaza y que un buen día comienza una relación a través de la lectura en voz alta con la que Germaine establece una conexión. Un descubrimiento maravilloso en todo ese mundo escrito que ella le va revelando. Y así, él va dirigiendo y aplicando cada cosa que incorpora como si fuera una esponja que absorbe palabras, historias y amor. Por eso brillan escenas como en la que él imagina La Peste de Albert Camus mientras la escucha en boca de Margueritte.

Vi una relación que, inteligentemente, manejada por Jean Becker da cátedra cómo hacer crecer los personajes de una historia.
De hecho, somos testigos de la forma en que el mundo y la perspectiva de Germain van cambiando a favor de descartar aquello de su vida que ya no le aporta como antes. 

Esta amistad (este film) es posible, real y creíble gracias al talento de Gerard Depardieu
y Gisèle Casadesus, que en cada expresión le dan vida a sus personajes, y gracias al director y su elección de planos cortos con referencia que nos pone en el lugar de testigos de cómo estas personas se van vinculando.
La música de Laurent Voulzy (¿Se acuerda de Rockollection?), le brinda a la película una constante sensación de dulzura sin caer en recursos obvios y el resto de los rubros cumplen con creces.

Mis tardes con Margueritte son esos momentos de cada día aprovechados al máximo, esos que quisiera tener para atesorarlos para siempre y poder transmitirlos tal cual los recibí. Geramine va descubriendo desde su simpleza, que el mundo de las palabras no tiene fronteras y sólo atravesando el camino de la lectura, va a poder elegir y tomar decisiones; porque el verdadero poder lo da el conocimiento.

Quizás sea la hora de volver a abrir las páginas de algunos libros con la misma avidez de conocimiento que cada uno tuvo y quedó ahí latente y cuando deje de hacerlo, será el tiempo de volver a ver ésta película para recordarlo. Un film entrañable, de valores cinematográficos genuinos. Pequeña e inolvidable.

MIS TARDES CON MARGUERITTE
La tête en friche (FRANCIA, 2010)

Dirección: Jean Becker

Guión: Jean Becker y Jean-Loup Dabadie (basados en el libro del mismo nombre de Marie-Sabine Roger)

Montaje: Jaques Witta

Fotografía: Arthur Cloquet

Música: Laurent Voulzy

Reparto: Gerard Depardieu, Sophie Guillemin, Mélanie Bernier, Gisèle Casadesus, Maurane, Patrick Bouchitey,   Jean-François Stévenin, François-Xavier Demaison y elenco.